Sin duda alguna, el mockup dental ha pasado a ser una herramienta realmente importante en los tratamientos que se centran en la estética y rehabilitación oral, ya que permite que podamos ver y probar nuestra nueva sonrisa antes de que se hagan los cambios definitivos en los dientes.
Estamos ante una maqueta provisional que se coloca en la misma boca del paciente, que lo que hace es simular el resultado final que tendrán las carillas, coronas o las rehabilitaciones completas.
Conoce qué es un mockup dental
La podemos traducir como “maqueta” o “prototipo”. En el campo de la odontología, como nos confirman los profesionales de Medinter, se puede hablar de una simulación directa sobre los dientes de los pacientes, del diseño de la sonrisa que se ha planificado.
No estamos ante una foto ni un montaje digital, sino que es un material provisional que se coloca en la boca para que la persona pueda:
- Ver de qué manera cambiará la forma, el tamaño y la alineación de los dientes.
- Sentir cómo encajar con los labios, la cara y la forma de hablar.
- Probar la función cuando se mastique y cierre la boca.
Para los odontólogos, el mockup es una guía de trabajo, la cual permite que se ajusten los detalles estéticos y funcionales antes de que se hagan preparaciones irreversibles en el esmalte.
¿En qué tipo de tratamientos se usa?
Los podemos ver en:
- Los diseños de sonrisa que tienen carillas de composite o porcelana.
- Rehabilitaciones estéticas del sector anterior (los dientes visibles cuando se sonríe).
- Aumento de la longitud de la corona (los dientes que están muy desgastados o cortos).
- Tratamientos que lo que hacen es combinar la ortodoncia y la estética, para prever el resultado final.
En este tipo de casos, el factor estético no es algo menor, ya que cambia la manera en la que la persona se ve y se muestra al mundo. Contar con una maqueta previa hace que sea más fácil que el resultado sea coherente con las expectativas.
Cómo se planifica: del estudio al diseño
Algo que hay que hacer antes de que llegue el mockup en boca: existe una fase de planificación:
Estudio fotográfico y radiográfico
Se toman fotos de la sonrisa, del rostro y de la boca, y se realiza el estudio clínico y radiológico básico.
Análisis de sonrisa y encerado diagnóstico
Todos estos datos ayudan a que el odontólogo o el técnico de laboratorio haga un buen diagnóstico sobre los modelos de yeso o digitales: una representación en cera de cómo deberían ser las futuras restauraciones.
Diseño digital de sonrisa (cuando se dispone)
Bastantes clínicas usan software de diseño de sonrisa, ajustando virtualmente la forma y tamaño de los dientes, y el paciente puede verlo en pantalla con una propuesta. Este encerado o diseño digital es una base sobre la que se va a fabricar el mockup.
Tipos de mockup
Hay dos grandes técnicas de mockup, en las que cada una de ellas tiene sus ventajas.
Mockup directo
Se hace de forma directa en la propia boca del paciente, de tal forma que se añade composite sobre los dientes y se remodela de manera rápida.
No necesita fase de laboratorio previa, más allá del propio estudio clínico.
Vale como prueba inmediata y, si el paciente está conforme, es posible que se tome una impresión de esa maqueta para que traslade la información al laboratorio.
Es de gran utilidad en los casos en los que se está buscando una prueba rápida o en los ajustes sobre algunos dientes en concreto.
Mockup indirecto
Está basado en el diagnóstico previo. Sobre dicho modelo se hace una llave de silicona, la cual recoge la forma de esa futura sonrisa.
En la clínica, se rellena dicha clave con una resina provisional en concreto y que se colocará sobre los dientes del paciente.
Se espera a que el material endurezca, en la que se retirará la llave, en la que se limpiarán y pulirán los excesos.
Estamos ante una técnica aditiva, no invasiva y reversible, de gran utilidad para los diagnósticos y planificación, permitiendo que se reproduzca con precisión con el diseño que se acuerde.
Qué ve y siente el paciente con el mockup
En cuanto se coloca, el mockup hace posible que el paciente:
- Se ve en el espejo con la nueva forma de los dientes, antes de que los mismos sean tocados con fresas.
- Se puede hablar, sonreír y gesticular, de tal forma que se compruebe cómo se integra la sonrisa con el resto de la cara.
- Hay que percibir si la longitud o el volumen de las piezas es cómodo cuando se cierre la boca.
En bastantes casos, el mockup es posible mantenerlo en la boca por espacio de unos días o semanas como provisional, de tal forma que la persona lo pruebe en el entorno de su día a día. Así es como pueden corregirse los posibles desajustes fonéticos, de apoyo laboral o la función masticatoria.
¿Qué ventajas hay para el paciente?
Si hablamos desde el punto de vista del paciente, las ventajas más claras van a ser:
- Ver antes de decidir: no se entra a ciegas en un tratamiento irreversible; se sabe de antemano qué es lo que se busca.
- Participar en el diseño: es posible pedir pequeños cambios con base en algo que es tangible.
- Reducir el miedo: hay bastantes personas que temen no reconocerse después de un tratamiento estético. El mockup ayuda a que se reduzca dicho temor.
- Evitar resultados que no vayan a encajar: en el caso de que algo no te acabe de convencer, se debe ajustar o replantear antes de que se toque el diente definitivo.
- Estamos ante un proceso rápido, indoloro o inocuo: no se altera el estado original de los dientes y es posible que se retire sin secuelas.
Ventajas para el equipo dental
Para los odontólogos, el periodoncista, el cirujano y el laboratorio, el mockup es una herramienta de precisión y comunicación:
- Hace posible que se traslade al laboratorio, de manera fiel, la forma y el volumen de las restauraciones futuras.
- Vale para que se evalúe la relación entre los labios, dientes y encías antes de que se hagan cirugías o remodelaciones de carácter gingival.
- Ofrece seguridad cuando se planifican los tallados: sabemos cuánto esmalte se va a tener que eliminar y en dónde es conveniente ser conservador.
- Ayuda a que se discuta el caso entre los diferentes expertos con una referencia visual común.
En resumidas cuentas, mejora la exactitud de los resultados finales y se reduce el margen de sorpresa.