Una higiene bucodental deficiente origina caries, halitosis, gingivitis, periodontitis, entre otras enfermedades orales. Por eso, es esencial cepillar los dientes después de las comidas y apostar por la higiene interdental. Cuando se trata de nuestra higiene bucodental, no debemos porqué quedarnos sólo en el cepillado dental. Es importante el uso del hilo dental o enjuague bucal, ya que estos métodos de higiene oral ayudan a eliminar la placa bacteriana y los restos de comida.
Es importante saber que la higiene interdental hace referencia a la limpieza de las zonas entre los dientes, por lo que si no se limpian correctamente, estaríamos dejando sin tratar más de un tercio de la boca. Se recomienda realizarla al menos una vez al día. La higiene interdental limpia las áreas donde el cepillo de dientes ya sea manual o eléctrico no puede llegar de forma eficaz. Estas áreas representan aproximadamente un 35% de la superficie dental total. Los especialistas explican que existen diferentes herramientas que nos permiten eliminar las bacterias que se acumulan entre las piezas dentales.
Durante el cepillado, hay espacios a los que no puedes llegar con un cepillo de dientes manual o eléctrico, por lo que debes utilizar un cepillo interproximal o un irrigador bucal. Con ambas herramientas, puedes complementar la limpieza y eliminar los restos de comida en esos espacios. El cepillo interdental impide que la placa bacteriana se acumule en los espacios más estrechos. Desde el Consejo General de Dentistas explican que el cepillo interproximal elimina el 93% de la placa dental.
La limpieza interdental es esencial para evitar caries, mal aliento y enfermedades periodontales. Además, mejora la estética dental, ya que si apuestas por este tipo de higiene, puedes mostrar unos dientes limpios y sanos. Aunque la limpieza interdental no sustituye al cepillado, sino que lo complementa. Si quieres saber más sobre este tema, debes seguir leyendo. En este artículo te explicaremos los beneficios de la higiene interdental y qué métodos existen para la limpieza interdental. También es importante saber las consecuencias graves que puedes sufrir sino apuestas por la higiene interdental después del cepillado.
¿Qué métodos existen para la limpieza interdental?
Los dentistas de clínica Mar Otovellon, especialistas en odontología general, nos explican que existen diferentes herramientas que te permiten mantener las zonas entre los dientes sin bacterias.
Hilo o seda dental
Esta herramienta es idónea para los pacientes que presentan dientes muy juntos, ya que permite eliminar los restos de comida y placa que se acumulan en los espacios más estrechos. Su uso requiere cierta técnica, por lo que debes seguir las indicaciones del especialista en salud oral. El hilo dental mejora la salud bucodental y es apto para cualquier persona. Los niños pueden usar esta herramienta en su rutina para evitar las caries y mantener limpios los espacios interdentales. Si utilizas esta herramienta en tu rutina de limpieza, puedes evitar la enfermedad periodontal porque el hilo dental ayuda a eliminar la placa de debajo de la línea de la encía.
Cepillos interdentales
El cepillo interdental, también conocido como cepillo interproximal, se trata de una herramienta de higiene bucodental cuya función es eliminar la placa bacteriana de la zona interdental. Esta herramienta elimina los restos de comida y bacterias que hayan podido quedar pegados en los espacios interdentales. El cepillo interdental no provoca daños en el esmalte dental, ya que está compuesto por un alambre central que está completamente rodeado de cerdas en espiral, las encargadas de limpiar esos espacios y no el alambre.
Los cepillos interdentales son perfectos para personas con espacios más amplios entre las piezas dentales. Debes saber que estos cepillos pueden comprarse en supermercados, parafarmacias, farmacias o tiendas de cosméticos. Gracias a ellos, es mucho más fácil eliminar la placa bacteriana de la zona interdental, por lo que evitas afecciones orales que perjudican la funcionalidad y estética.
Esta herramienta ayuda a eliminar los restos de alimentos de forma eficaz, por lo que evita que el sarro pueda llegar a formarse en los espacios interdentales. Antes de elegir el cepillo, debes considerar varios factores: tamaño del cepillo, espacio entre los dientes, presupuesto, necesidades particulares, etc. Los hay de distintos colores y esto significa que son de diferentes tamaños. Los espacios entre dientes de una misma sonrisa no son siempre iguales, por lo que se necesitará de varios cepillos interdentales para una buena higiene oral.
Por ello, deberás escoger aquel que mejor se adapte al hueco existente entre los dientes. Si el cepillo interdental es muy grande, será imposible eliminar los restos de comida, y si es muy pequeño tampoco conseguirás una buena limpieza bucodental. Antes de comprar el cepillo, debes analizar tus huecos dentales y optar por un diseño intermedio. Es fundamental usar varios de estos cepillos para limpiar toda la cavidad oral.
Si quieres eliminar las bacterias y restos de comida, debes pasar el cepillo por la parte interna y externa de las piezas dentales. El cabezal debe entrar perfectamente en el espacio, ya que no puedes forzar el cepillo ni realizar movimientos bruscos. Esto puede provocar molestias o incluso dañar el esmalte dental. Este cepillo requiere un mantenimiento básico, ya que solo hay que enjuagarlo con agua tibia y dejarlo en un sitio para que se seque.
Irrigador bucal
El irrigador es un dispositivo que lanza un chorro de agua a presión y ayuda a eliminar los restos de alimentos. El irrigador brinda muchos beneficios y es un excelente complemento en la rutina de higiene bucal. Este dispositivo es muy recomendable para personas con gingivitis, aparatos de ortodoncia, implantes, o dificultades de movilidad. Aunque su uso no sustituye al hilo o cepillo interdental.
Si utilizas esta herramienta interdental, puedes evitar las manchas que se acumulan en la superficie de los dientes por varios motivos: genética, edad, ciertos medicamentos, mala higiene oral, fumar, etc. Si integras este aparato a tu rutina, puedes eliminar las manchas extrínsecas y evitar el tratamiento de blanqueamiento dental. Muchos pacientes apuestan por este tratamiento de estética dental porque no han utilizado las herramientas de higiene interdental.
Si utilizas el irrigador bucal correctamente, puedes prevenir este tratamiento y mejorar tu estética. Gracias al irrigador, puedes mostrar unos dientes sanos, limpios y sin manchas. En el mercado encontrarás irrigadores de diferentes precios, pero debes optar por un diseño resistente y de buena calidad. Otro de sus beneficios es que requiere un mantenimiento básico y no necesitas utilizar productos especiales para limpiarlo.
Para evitar las bacterias, lo ideal es retirar la boquilla y aclararla con agua tibia, pero también es fundamental vaciar el agua del depósito y aclararlo. Después, seca la boquilla y el depósito con una toalla seca y limpia, para evitar la humedad. Hay irrigadores con varios ajustes de presión del agua, pero es importante utilizar el nivel de presión más bajo, para evitar molestias. Lo ideal es optar por un aparato con una boquilla pequeña que lleve a todas las zonas de la cavidad oral. Para conseguir los mejores resultados y eliminar la placa, debes usarlo correctamente y seguir los siguientes pasos:
–Llena el depósito: si el irrigador no es inalámbrico, primero debes llenar el depósito. Después, puedes conectar este aparato a una fuente de agua.
–Escoge el nivel de presión: antes de empezar a limpiar las piezas y encías, puedes elegir el nivel de presión. Como hemos comentado anteriormente, lo ideal es que optes por un nivel bajo para evitar molestias en las encías, especialmente si nunca has utilizado este aparato de higiene interdental.
–Selecciona la boquilla: es importante que selecciones la boquilla correcta, ya que hay distintos tipos. Sino sabes cuál escoger, puedes preguntarle a tu dentista.
–Limpia todas las áreas: para conseguir una buena higiene oral y eliminar la placa, es importante dirigir el chorro de agua por las piezas dentales, la línea de la encía y los espacios interdentales.
¿Qué pasa si no apuestas por la higiene interdental?
Si no utilizas las herramientas anteriores, puedes sufrir consecuencias graves a medio y largo plazo. Entre los principales riesgos se encuentran:
-Caries: mayor probabilidad de caries entre los dientes. Esta afección provoca sensibilidad dental, dolor, molestias e incluso pérdida dentaria.
–Enfermedades orales: desarrollo de enfermedades periodontales como gingivitis o periodontitis.
-Halitosis: halitosis o mal aliento persistente.
-Sarro: el sarro puede llegar a formarse en los espacios interdentales.
¿Tienes dudas sobre qué método usar?
Si quieres elegir las herramientas más idóneas, debes considerar la forma y el espacio entre los dientes. Los expertos explican que no todas las bocas son iguales, ya que algunos pacientes presentan dientes muy juntos y otros presentan piezas separadas. Lo que funciona para una persona, puede no ser eficaz para otra. Lo ideal es que te pongas en contacto con tu dentista para ayudarte a determinar cuál es la mejor herramienta de higiene interdental para ti.
Además te enseñará a utilizarla correctamente y a integrarla de forma sencilla. Es importante que consultes con el especialista antes de introducir cualquier herramienta de higiene interdental en tu limpieza bucodental. El dentista brinda un asesoramiento individualizado, ya que considera tus necesidades y espacios interdentales. Ya sabes que si quieres mostrar unos dientes sanos y limpios, debes completar el cepillado con el hilo dental y un cepillo interdental.